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  Quiero ser Sacerdote. 24-05-2017 19:35 (UTC)
   
 



¿Qué es la vocación?

           El termino vocación ha tomado diversos significados en la cultura contemporánea, poniendo siempre en el centro, con diversas modalidades, a la persona. Pro vocación se entiende en primer lugar el “proyecto de vida” que elabora cada uno sobre la base de sus múltiples experiencias y en la confrontación con un sistema coherente de valores que dan sentido y dirección a la vida del individuo.

         En el terreno religioso, vocación indica la llamada por parte de Dios, como iniciativa suya amorosa, y la respuesta de la persona en un dialogo amoroso de participación corresponsable. El problema de la vocación se presenta por tanto, como una realidad compleja. Para poder ser entendido completamente, debe considerarse por tanto desde un doble punto de vista: por parte de Dios y por parte del hombre. Vista desde la perspectiva de Dios, la vocación se presenta como la iniciativa de Dios que se da y que al darse llama. Por parte del hombre, la vocación es una invitación, una interpelación a la que hay que dar una respuesta.

Niveles y Dimensiones de la Vocación
¿Sabías que la vocación se da a nivel personal y comunitario en varios niveles?

           El hombre ha sido llamado a la existencia para trascender como persona en un dialogo propio de aceptación y de cooperación con todos los llamados a la existencia (vocación humana); así mismo, es convocado en un proyecto de crecimiento en el amor mediante el llamado a la fe en Cristo Jesús (vocación cristiana), y se expresa de forma concreta y específica por la participación en la misión y vida de la Iglesia, para construcción del Reino de Dios (vocación específica).

Primer Nivel: Vocación Humana
Cada hombre es un ser único e irrepetible, llamado por Dios a la existencia en un proceso de maduración que se descubre como persona, lleno de posibilidades y potencialidades, con limitaciones y necesidades. Este proceso se realiza en relación consigo mismo, con Dios, con los demás y el mundo que le rodea.

Segundo Nivel: Vocación Cristiana
El hombre llamado a la vida, descubre además un llamado a la fe, que es adentrarse a la aventura de un Dios que se le revela en su caminar. Por este segundo llamado descubre que Dios es Padre y que le llama por Jesucristo para ser su hijo en una vida de santidad.

Tercer Nivel: Vocación Cristiana Específica
El llamado a la fe implica una adhesión consciente a Cristo, ya que el encuentro con él transforma a la persona, de manera que el ser cristiano no puede darse de forma abstracta o etérea, sino que pide situarse en una forma de ser cristiano concreto: como laico, como consagrado, como misionero o como ministro ordenado. Así, el proceso de madurez humana y cristiana, se desenvuelve en un compromiso gradual dentro de la Iglesia para el mundo.

Orden Sacerdotal

El sacerdote diocesano es un hombre elegido por Dios y consagrado a Él en el ministerio sacerdotal: "No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado a que vayáis y déis fruto, y un fruto que permanezca" (Jn 15,16). Elegido de entre los hombres, decide hacer suyo el mandato de Jesús, de ir a todas la gentes y bautizarlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

La vocación sacerdotal es, para el sacerdote diocesano, una vocación al servicio porque está llamado a "dejarse absorber, y casi devorar, por las necesidades de la grey" (Pastores Dabo Vobis, 28).

Siendo un hombre que ha experimentado el gran amor y la inmensidad de la misericordia de Dios, está llamado a anunciar a todos los hombres y mujeres la "novedad" del Evangelio, para llevar a todos y a cada uno de ellos al encuentro con Cristo. Recibe de Jesús, que es el Buen Pastor, la invitación a ser también pastor, por lo que guía, cuida y alimenta a las ovejas.

El ministerio del sacerdote es muy variado, de acuerdo con las necesidades y las exigencias del pueblo de Dios. Principalmente podemos hablar de los siguientes: Pastor del Pueblo de Dios; Administrador de los Sacramentos; Acompañamiento y Dirección Espiritual; Enseñanza de la Fe; Trabajo Parroquial

Vida Religiosa Masculina

La vida religiosa tiene sus raíces en los ejemplos y enseñanzas de Cristo el Señor. Es un don de Dios Padre a la Iglesia por medio del Espíritu.

Los rasgos más característicos de la vida del Señor Jesús que se hacen patentes a la mirada del mundo por el testimonio de los consagrados son los Consejos Evangélicos de POBREZA, CASTIDAD y OBEDIENCIA; ellos son la expresión de una donación total de sí, con un corazón indiviso capaz de amar a todos los hombres como Jesús nos ha amado.

Hay muchos modos o formas de la vida religiosa masculina, según los diversos carismas: sacerdotes, hermanos, misioneros, dentro de una amplia gama de apostolados: educación, pastorales específicas, evangelización, misiones…

Vida Religiosa Femenina

La vida religiosa tiene sus raíces en los ejemplos y enseñanzas de Cristo el Señor. Es un don de Dios Padre a la Iglesia por medio del Espíritu.

Los rasgos más característicos de la vida del Señor Jesús que se hacen patentes a la mirada del mundo por el testimonio de los consagrados son los Consejos Evangélicos de POBREZA, CASTIDAD y OBEDIENCIA; ellos son la expresión de una donación total de sí, con un corazón indiviso capaz de amar a todos los hombres como Jesús nos ha amado.

Hay muchos modos o formas de la vida religiosa femenina, según los diversos carismas: vida contemplativa, vida activa, dentro de una amplia gama de apostolados: educación, salud, pastorales específicas, evangelización, misiones, obras de caridad…


Seglar Consagrado

La vocación del seglar es un llamado que Dios hace a hombres y mujeres para consagrarse a Él, viviendo en el mundo. Su labor es impregnar el ambiente en el que se mueven del espíritu evangélico. Signos de su consagración son los votos de pobreza, castidad y obediencia que profesan los seglares.

Los seglares consagrados viven en medio de los hombres, permanecen junto a ellos, mezclados con los padres, los hermanos, los ambientes profesionales y la masa anónima de las grandes ciudades. Los seglares son cristianos con la posibilidad de trabajar y desempeñar las más variadas funciones en todo ambiente, ejerciendo la misión de renovarlo con su presencia. A los ojos de las personas que los rodean pasan como un cristiano que se prepara para realizarse, con las responsabilidades y obligaciones de familia, trabajo y en la sociedad en que vive. Con su propia vida, se esfuerzan por encarnar el mensaje evangélico de tal modo que quien vive con ellos se sienta atraído por Dios.

 
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